Un, dos, tres,
Un, dos, tres.
Izquierda
Brincando,
Derecha
Danzando.
Tristeza
Vacía
Con risa
Oscura.
Al ritmo
Trazado,
Al ritmo
Del vals.
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viernes, 6 de mayo de 2011
Vals
Etiquetas:
melancolía,
piano,
poema,
poesía,
vals
sábado, 11 de diciembre de 2010
Un vals
La música me llena el día de hoy, una canción tras otra es escuchada, mis ojos analizan las partituras de piano de varias tonadas, y oigo una melodía hasta en el caminar de las personas. Pero hay una obra que hoy se levanta sobre las otras, una obra que resuena en mi cabeza y que resuena en el piano bajo el acariciar de mis dedos.
Empieza con un re, o es un mi? No, un si bemol, porque estás en ese tono, en re menor; le sigue un do, el de la siguiente octava, y luego un la y el si y el la y el si otra vez; así empieza, todo al ritmo de un vals, un vals en re menor.
Toco la pieza y todo parece estar bien a mi alrededor, es melancólica pero desde un punto de vista también es alegre; es cambiante, y a mis dedos les cuesta trabajo acostumbrarse a los cambios, pero poco a poco lo lográn, hoy es el primer día que intento tocarla toda seguida y a su verdadera velocidad, es dificil para mis dedos, pero definitivamente hay un avance.
Es un vals, y puedo imaginar una sala enorme llena de gente elegante, como en aquellos tiempos en que las fiestas se bailaban al ritmo del vals. Puedo ver a la gente con máscaras decoradas, sonriendo bajo ellas, bailando con su pareja, la espalda derecha y el cuerpo sereno.
En mi interior, a veces me siento como una de esas personas.
Empieza con un re, o es un mi? No, un si bemol, porque estás en ese tono, en re menor; le sigue un do, el de la siguiente octava, y luego un la y el si y el la y el si otra vez; así empieza, todo al ritmo de un vals, un vals en re menor.
Toco la pieza y todo parece estar bien a mi alrededor, es melancólica pero desde un punto de vista también es alegre; es cambiante, y a mis dedos les cuesta trabajo acostumbrarse a los cambios, pero poco a poco lo lográn, hoy es el primer día que intento tocarla toda seguida y a su verdadera velocidad, es dificil para mis dedos, pero definitivamente hay un avance.
Es un vals, y puedo imaginar una sala enorme llena de gente elegante, como en aquellos tiempos en que las fiestas se bailaban al ritmo del vals. Puedo ver a la gente con máscaras decoradas, sonriendo bajo ellas, bailando con su pareja, la espalda derecha y el cuerpo sereno.
En mi interior, a veces me siento como una de esas personas.
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