-Si tan sólo pudiera entrar -se dijo, pensando en su amada mientras leía el anuncio "no se permiten perros".
(Este cuentweet fue publicado por vez primera en el blog del Conejo Vidente)
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lunes, 27 de febrero de 2012
viernes, 8 de julio de 2011
Chéjov
Camila estaba aburrida en su cuarto, imaginando que el techo era realmente el piso, cuando vio a un pastor inglés con una bufanda azul cruzar corriendo la habitación. Salió de su cuarto en persecución del perro y lo que se encontró la maravilló. Estaba en un laberinto de rosas. Había puentes que decían ser topes, postes que creían ser árboles. Un ejército de ardillas lo controlaban todo. La lluvia era permanente. El cielo estaba cubierto por figuras de mercurio. En su camino se encontró con una hormiga gigante, vestida con un vestido de quinceañera.
-Disculpe señor hormiga -dijo Camila -¿no vió pasar a un perro con una bufanda por aquí?
-En efecto -contesto la hormiga con una voz grave -. Corrió por ahí.
-Muchas gracias.
Camila tomó el sendero al que apuntaba la hormiga gigante, quien ahora vestía una camisa floreada y bermudas. El sendero la llevó a una mesa grande donde había un grupo de señoras tomando el té y jugando scrabble. Jugando con ellas se encontraba el perro de la bufanda azul.
-Chéjov, es tu turno -dijo una de las señoras.
¡Pobre Chéjov! entre tanto pelo no podía ver bien sus fichas, y sus patas no estaban hechas para sujetarlas. Accidentalmente golpeó sus piezas y estas calleron en el tablero formando la palabra "absurdo".
"Absurdo es un perro jugando Scrabble" pensó Camila mientras las señoras reían.
-Uhuhuhu.
Entonces Chéjov volteó. El perro vio a Camila y corrió hacia ella. Camila se arrodilló para recibirlo y lo abrazó mientras todo se desvanecía a su alrededor. Cuando alzó la vista, Camila se vio en su cuarto, acostada en su cama, viendo el techo. Sintió un movimiento bajo su cabeza. Volteó y vio que su almohada era realmente Chéjov, que la había acompañado desde sus sueños. Camila abrazó al perro mientras sonreía ampliamente.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Fritez
Yo friteo, tu friteas, él fritea, nosotros friteamos, ustedes fritean, ellos fritean.
Soy un frito, y estoy frito, y mi fritez llega a tal grado que es a pura determinación que avanzo, por el mundo, que llego a mi casa, que hablo, que le doy instrucciones al taxista, espera, eso de las instrucciones va antes de llegar a casa, "bo", qué puedo decir, estoy frito. Sigamos: llego a casa, abro la puerta, enciendo la luz, pero primero cruzo el departamento, y escribo, bueno, no del todo, primero hago otras cosas, de igual forma en la computadora, y luego escribo, si es que a esto se le puede llamar escritura. No lo sé, definitivamente es un debraye, aunque también es una narrativa. De repente me doy cuenta, pienso mucho y anoto poco, ¿qué pasaría si anoto todo lo que cruza por mi mente?
Perro, si eso esta ahí, con el lobo feroz que come margaritas, borrar, no, mi cuaderno, con los poemas de la mancha, ¿habrá una mancha en forma de perro? No se que digo pero mis dedos teclean furiosamente, olvido mucho, recuerdo mis deberes, examenes, escuela, que hacer, dominó, Harry's, si, diversión, con el frito y el doctor y el resto de la banda frita, de regreso a los deberes, debo aprender canciones, en el teclado, o sintetizador, si, eso, y en el piano, pero la vecina, se queja, no puedo practicar, no ahora, que es tarde, y no hay sueño, no puede ser, es tarde, mi mente da vueltas, regreso al perro, pienso que es azul, como el cielo, el mar y como Kirby si lo escojes de ese color en el Smash, pero prefiero escoger a Zelda, es más rápida, una vez siendo Sheik, claro está, como aquel tipo que siempre la usaba, que paliza nos metía a todos, a menos que nos uniéramos contra él, la unión, como el Manchester United, mi equipo, son rojos, como kirby si lo escoges de ese color, ¿de qué hablo? Kirby es rosado, y redondo, como un pokemon, pero más cagado. ¡Basta! ¡No más!
Uff, ¡qué debraye! Qué puedo decir, estoy frito.
Soy un frito, y estoy frito, y mi fritez llega a tal grado que es a pura determinación que avanzo, por el mundo, que llego a mi casa, que hablo, que le doy instrucciones al taxista, espera, eso de las instrucciones va antes de llegar a casa, "bo", qué puedo decir, estoy frito. Sigamos: llego a casa, abro la puerta, enciendo la luz, pero primero cruzo el departamento, y escribo, bueno, no del todo, primero hago otras cosas, de igual forma en la computadora, y luego escribo, si es que a esto se le puede llamar escritura. No lo sé, definitivamente es un debraye, aunque también es una narrativa. De repente me doy cuenta, pienso mucho y anoto poco, ¿qué pasaría si anoto todo lo que cruza por mi mente?
Perro, si eso esta ahí, con el lobo feroz que come margaritas, borrar, no, mi cuaderno, con los poemas de la mancha, ¿habrá una mancha en forma de perro? No se que digo pero mis dedos teclean furiosamente, olvido mucho, recuerdo mis deberes, examenes, escuela, que hacer, dominó, Harry's, si, diversión, con el frito y el doctor y el resto de la banda frita, de regreso a los deberes, debo aprender canciones, en el teclado, o sintetizador, si, eso, y en el piano, pero la vecina, se queja, no puedo practicar, no ahora, que es tarde, y no hay sueño, no puede ser, es tarde, mi mente da vueltas, regreso al perro, pienso que es azul, como el cielo, el mar y como Kirby si lo escojes de ese color en el Smash, pero prefiero escoger a Zelda, es más rápida, una vez siendo Sheik, claro está, como aquel tipo que siempre la usaba, que paliza nos metía a todos, a menos que nos uniéramos contra él, la unión, como el Manchester United, mi equipo, son rojos, como kirby si lo escoges de ese color, ¿de qué hablo? Kirby es rosado, y redondo, como un pokemon, pero más cagado. ¡Basta! ¡No más!
Uff, ¡qué debraye! Qué puedo decir, estoy frito.
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