¡O mundo de cabeza,
Mundo de revés!
Me exilias de tu centro,
¿Por qué ser tan hostil?
Hay barreras ante mí
Que no me dejan acceder,
Y un cuerpo familiar
Se interpone a mi andar.
Mundo imaginario,
Ni esa ave enjaulada,
Aún cuándo liberada
De mi mente,
Puede entrar.
Sangre en mis manos,
Las barreras rotas
Con mi puño,
Mundo de cabeza,
Ya no estás.